Nunca había asistido o buscado a alguien para contarle mis situaciones personales pero conocí a Marisol, mi coach, y ella me brindó su confianza, tiempo y experiencia; la verdad ha sido muy bonita la experiencia, ya que he podido ver a mi niño interior y también he visto a la mujer en la que puedo llegar a convertirme si yo me lo permito ser.
He aprendido que yo soy lo más importante de mi vida, ya que siempre eran más importantes todos los demás. También me quedo con algo muy importante: mi felicidad depende de mí misma.